
Hay una palabra tan rara que anda dando vueltas por ahí: lo «phygital», eso suena a un invento rebuscado de un man cualquiera con conocimientos de marketing, pero resulta que la idea es una genialidad. En resumidas cuentas, es dejar de tratar tu tienda física y tu tienda online como si fueran dos primos que no se hablan en las fiestas.
Hoy en día es un error que les pasa a los empresarios, tienen «el negocio», el de toda la vida y por otro lado tienen «lo digital», que lo ven como una especie de vitrina lejana. Aquí no te vamos a decir que tu negocio se llenará de robots o que tienes que usar unas gafas de realidad aumentada, nada de eso, es algo muy humano. El objetivo es lograr que la experiencia sea tan amena tanto en la tienda como en las redes sociales. Supongamos, normalmente en los restaurantes colocan códigos QR para ver el menú, ya es momento de pasar a que el bot sepa qué le gusta y trate al cliente como un VIP la próxima vez que te visite.
Lo phygital es que si te escribo por WhatsApp, sepas quién soy cuando cruce tu puerta. Es usar la tecnología para que el contacto físico sea más valioso, no para reemplazarlo. Es que la data que recoges online sirva para que, cuando el cliente esté frente a ti, le des exactamente lo que necesita sin que te tenga que explicarlo nuevamente.
A los humanos nos sigue gustando ir a los sitios, oler el café, tocar la tela, sentir que hay alguien al otro lado, socializar que llaman. Si tu marketing digital no ayuda a tu venta física y si tu punto físico no alimenta tu base de datos digital, estás trabajando el doble para ganar la mitad (bueno, haciendo cuentas alegres).
Si logras que esos dos mundos trabajen en sinergia, empezarás a ver cómo el negocio escala sin que tengas que multiplicarte. Lo demás son cuentos chinos.

